Publicado en Armilla

Más Bicicleta: Hacia la movilidad sostenible en Armilla

 

Una de las lecciones de la pandemia debería ser, como en otros paises europeos, avanzar en el camino hacia la movilidad sostenible mediante acciones que contribuyan a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, utilizando cuantas herramientas puedan contribuir a ello, entre las que se encuentran el impulso del uso de la bicicleta como medio de transporte sostenible.

En este contexto, las medidas para promover el uso de la bicicleta en nuestros municipios, además de fomentar hábitos saludables, tienen que intervwnir en el futuro y producir un cambio en los hábitos de desplazamientos en Armilla, para que la bicicleta pase a integrar las opciones cotidianas de movilidad y lo haga, además, con carácter preferente sobre aquellas menos respetuosas con el medio ambiente.

La Declaración de la 3ª Conferencia Mundial Ministerial sobre Seguridad Vial, celebrada en Estocolmo en febrero de 2020, recomendaba “acelerar el cambio hacia modos de transporte más seguros, limpios, eficientes energéticamente y asequibles, y promover mayores niveles de actividad física, como caminar y andar en bicicleta, así como integrar estos modos con el uso del transporte público para lograr la sostenibilidad“. De este modo, la bicicleta es un modo de transporte que contribuye notablemente y de manera eficiente a los retos de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, impulsando mejoras en los Objetivos de Desarrollo Sostenible en los que tanto Europa como España deben aplicar un mayor esfuerzo en los próximos años.

BENEFICIOS DE LA BICICLETA

Entre las ventajas del uso de la bicicleta para nuestra ciudad, y según la guía de Movilidad Ciclista coproducida por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), se pueden resumir significativamente las siguientes:

  • Eficacia. Las bicicletas pueden cubrir de manera eficiente distancias de viaje de hasta 7 km, o incluso hasta 15 km con mecanismos de pedaleo asistido. Esto significa que un ciclista puede cubrir un área bastante amplia en torno a su residencia. En general, la mitad de los viajes urbanos en coche recorren menos de 5 kilómetros. Alrededor del 45% de los trayectos urbanos en España cubren distancias menores de 3 kilómetros, una distancia que se puede recorrer en bici en 10 minutos si es terreno llano.
  • Autonomía. El uso de la bicicleta permite gran autonomía. La bicicleta está disponible a cualquier hora del día, para todo tipo de motivos y para cualquier tipo de destino. En este sentido, es tan cómoda como un automóvil y menos rígida que el transporte público.
  • Flexibilidad. La bicicleta es un modo flexible para desplazamientos puerta a puerta. Es fácil montarse y bajarse, hacer paradas, cambiar de ruta, hacer giros en U, y ocupa muy poco espacio para aparcar.
  • Fiabilidad. El uso de la bicicleta tiene la duración de viaje más predecible en un entorno urbano, más que los coches y el transporte público e incluso, existe la posibilidad de acortar trayectos usando  el metro. Los ciclistas pueden ser más puntuales y pierden menos tiempo.
  • Relación con el transporte público. La velocidad de la bicicleta es competitiva con la del transporte público en las distancias cortas. Hasta los 5 km, la cadena caminar-esperar-autobús-caminar a menudo toma más tiempo que usar la bicicleta de puerta a puerta.
  • Economía. El uso de la bicicleta es un complemento asequible para su uso junto al transporte público, mucho más que poseer un coche privado ya que su adquisición y mantenimiento supone un coste 30-40 veces inferior.
  • Accesibilidad. La bicicleta es accesible a cualquier lugar, pero también a persona con un estado de salud normal. No es necesario ser un atleta: hombres, mujeres, niños, personas de edad avanzada pueden usarla.
  • Energía. En un futuro con crecientes problemas de suministro de petróleo para el transporte, la bicicleta exige una ínfima parte de las necesidades energéticas de los medios motorizados.
  • Contaminación atmosférica, del agua y el suelo. La bicicleta, cuando circula, no emite contaminantes a la atmósfera y muy pocos al agua y al suelo. En su ciclo de vida completo, desde la fabricación hasta la conversión en residuo, los contaminantes son extremadamente reducidos en comparación con los vehículos motorizados.
  • Ruido. El ruido de la circulación de bicicletas no genera problemas de salud o molestias a la población circundante o que transita por la misma calle.
  • Salud. La salud de la población se beneficia de una mayor utilización de la bicicleta, tanto por la mejora directa de la salud de los usuarios, como por la indirecta, derivada de una menor contaminación y ruido.

LA BICICLETA FRENTE AL COVID-19

En la salida por fases de la crisis sanitaria actual, la bicicleta puede desempeñar un papel fundamental en Armilla, al tratarse de un medio de transporte limpio y sostenible que tiene vias ciclistas que conectan las localidades limítrofes donde, además, se mantiene el distanciamiento social aconsejado por las autoridades para evitar aglomeraciones y contagios, además de descongestionar el transporte público y ayuda a limitar el uso masivo de coches particulares, que empeoraría la calidad del aire en los núcleos urbanos.

Armilla

La actual crisis sanitaria puede representar una oportunidad para promover un nuevo modelo de movilidad urbana, para conseguir un aire más limpio y mayor calidad de vida para la ciudadanía.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s